Queridos Sanmarquinos y amigos que nos visitan aquí va otra publicación de un hermoso poema de nuestro siempre inspirado profe Eduardo Owen.
DE LA DÉCADA DEL SESENTA
Las jornadas de la mañana comenzaban,
Casi colgadas de la espalda de la madrugada :
Después de dos intensos períodos
De 45 minutos cada uno
Que en algunas asignaturas
Parecían durar dos horas,
(en otras 15 minutos),
Cuando sonaba la vieja y afónica campana,
Había que ir a hacer “pichí”,
Abriéndose paso a través de las cortinas de humo
De cigarrillos que eran fumados
Por alumnos fantasmas,
Que no tenían nombres,
Que no existían,
Que nadie conocía,
Cuando uno de los inspectores
Visitaba el baño,
(los “puchos”,
como por arte de magia,
rapidamente se sumerjían
en las tazas de los W.C.)…
Por los pasillos
Muchas veces el Padre Martínez
Silenciosamente,
Dando pequeños pasos,
Caminaba acompañado por Dios y su sombra,
Leyendo su Breviario,
Prestándole atención,
Al mismo tiempo,
A todo lo que sucedía a su alrededor,
Con su profunda mirada…
Luego,
Había que ir al “quiosco” de Don Juanito
Y su sobrino que vendía “tallas”,
A comprar un alfajor de Pica,
(a veces éste tenía un poco de sabor a“ trasnochado”),
Y una bebida casi tibia,
(invierno y verano),
Mientras,
Había que escuchar la música
Que esos blancos y gigantescos parlantes
Que colgaban del muro de frontón
Gritaban con gran energía,
(al L.P. de Los Cuatro Cuartos ya casi
no le quedaban zurcos,
de tanto ser tocado),
Interrumpida sólo por las noticias y los avisos
No muy bien leídos que al aire eran lanzados,
Con la esperanza de que alguien les prestara atención…
También había que jugar una breve “pichanga”
De baskétbol o béibi fútbol,
Con una pelota vieja y muchas veces desinflada,
Para olvidar la realidad de la sala de clases,
Para olvidarse de los cuadernos y los libros
Y el hecho de que en una de las interrogaciones
Sorpresivas de la mañana,
“Me habían puesto un uno”,
“No me había sacado un siete”…
Así,
Entre varios períodos de 45 minutos,
Algunos profesores ausentes de vez en cuando,
(cuando teóricamente
había que ponerse al día y/o estudiar en silencio),
Las misas semanales,
Las reuniones de los participantes en “la caminata” ,
(en Mayo y al comienzo de Junio),
Una que otra reunión de la banda de guerra,
Las reuniones del equipo de voléibol,
Del equipo de fútbol,
Del equipo de baskétbol,
De los Scouts,
De la Brigada del Tránsito,
Del Centro de Alumnos,
De los Cruzados,
Y un par de recreos,
Transcurría la jornada educacional diaria :
Dos jornada diarias,
Las mismas salas,
Una rápida barrida al mediodía,
Dos grupos distintos de alumnos,
Profesores y padres,
En busca de la fé,
La esperanza y la caridad Católicas,
“À la San Marcos de Arica”,
Además de conocimiento y sabiduría
Que algún día los ayudaría
A llegar a ser profesores,
Médicos, dentistas, abogados o ingenieros :
Más que nada,
Sus padres,
Sus profesores y los que dirigíamos el Colegio
En aquel entonces,
Queríamos que fueran felices
Y unos buenos seres humanos,
Cuando el futuro los alcanzara…
Gracias, por tan bello aporte Eduardo
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domingo, 8 de junio de 2008
domingo, 2 de marzo de 2008
DEL ANUARIO DE 1068, EL POEMA DE AUTOR "ANONIMO" EDUARDO OWEN
viernes, 29 de febrero de 2008
CANSANCIO DE NADA, POEMA QUE SE ENCUENTRA EN EL ANUARIO DE 1968, AUTOR ANONIMO, EN REALIDAD DEL PROFESOR DE LA EPOCA EDUARDO OWEN PALMA
CANSANCIO DE NADA
Cuando el cansancio del descanso
Mi alma aplasta,
Siento que el día
Es una noche más temprana…
Siento que el sol nos quema
Con negros rayos,
No logrando oscurecer
Lo que muerto está…
Siento que el ser y el no ser
Mezclan sus risas,
Para luego fundirse
En un triste abrazo…
Siento mis manos
Pegadas al suelo,
Buscando en él el apoyo
Que creen en lo Alto
No encontrar…
Siento nacer en mí
La sed de esa muerte
Que nos lleva hacia una nada
Más hermosa…
Siento el vagar de espíritus hermanos
Por un cielo que acepta
Las limosnas que le arroja la alegría…
Siento que somos muchos
Los que lloramos sentados
En el hastío de no tener
Nuestros miembros extenuados…
Siento que el hambre y la injusticia
Que sobre otros llueven,
Nos llaman con gritos y lamentos
Pidiéndonos una pedazo
De nuestras vidas…
Pero el deseo de no desear
Y el agotamiento que produce
El no hacer nada,
Arrastran nuestras voluntades
Río abajo…
Cuando el cansancio del descanso
Mi alma aplasta,
Siento que el día
Es una noche más temprana…
Siento que el sol nos quema
Con negros rayos,
No logrando oscurecer
Lo que muerto está…
Siento que el ser y el no ser
Mezclan sus risas,
Para luego fundirse
En un triste abrazo…
Siento mis manos
Pegadas al suelo,
Buscando en él el apoyo
Que creen en lo Alto
No encontrar…
Siento nacer en mí
La sed de esa muerte
Que nos lleva hacia una nada
Más hermosa…
Siento el vagar de espíritus hermanos
Por un cielo que acepta
Las limosnas que le arroja la alegría…
Siento que somos muchos
Los que lloramos sentados
En el hastío de no tener
Nuestros miembros extenuados…
Siento que el hambre y la injusticia
Que sobre otros llueven,
Nos llaman con gritos y lamentos
Pidiéndonos una pedazo
De nuestras vidas…
Pero el deseo de no desear
Y el agotamiento que produce
El no hacer nada,
Arrastran nuestras voluntades
Río abajo…
Sanmarquinos, como he colocado los poemos encontrados en al anueria, falata uno de autor anonimo, que estaba editado en la misma pagina de lso poemas de nuestro sanmarquinos ALDHER, ayer recibimos de Eduardo Owen la confirmación que nos dice así:
Querido Agustin :
La poesia "anonima" de la pagina 34 del Anuario del CSM de 1968, la escribi yo. En aquel entonces, por razones (tal vez "machistas"?) que aun no comprendo, no queria que se supiera que escribia poesias. Creo que por ahi, entre mis recuerdos cachureosos, todavia tengo el borrador. La transcribi y te la adjunto por si la quisieras agregar al blog que cada vez mejoras mas. FELICITACIONES!!!
Un abrazo
Eduardo
La poesia "anonima" de la pagina 34 del Anuario del CSM de 1968, la escribi yo. En aquel entonces, por razones (tal vez "machistas"?) que aun no comprendo, no queria que se supiera que escribia poesias. Creo que por ahi, entre mis recuerdos cachureosos, todavia tengo el borrador. La transcribi y te la adjunto por si la quisieras agregar al blog que cada vez mejoras mas. FELICITACIONES!!!
Un abrazo
Eduardo
jueves, 28 de febrero de 2008
DEL ANUARIO DE 1968, EL POEMA QUIERO DEL SANMARQUINO ALDHER
QUIERO
QUIERO TENER EN MIS MANOS
LA ALEGRIA DEL SOÑAR,
QUIERO TENER EN MIS BRAZOS
LA TERNURA DEL AMAR.
QUIERO CON TODA MI ALMA,
LA FELICIDAD ENCONTRAR,
PARA LUEGO, CON ESPERANZA
EMPEZAR A SOÑAR.
QUIERO VER TODO EL MUNDO
EN RAPIDA SUCESION,
DESEO ENCONTRAR A MI ALMA
QUE SE HA PERDIDO OH ILUSION.
SE MA HA IDO MUY LEJOS
DONDE TERMINA EL MAR.
POR DONDE SALE LA LUNA
Y POR DONDE SE OCULTA EL SOL.
QUIERO HALLARLA MUY LUEGO
PARA PODERLA ACARICIAR,
Y ASI, POR FIN LOGRAR
LA TAN ANSIADA FELICIDAD.
MIRO HACIA EL CIELO
COMO EL HOMBRE AL PALOMAR,
QUIERO DECIRLE A LOS VIENTOS
DONDE PODERLA HALLAR.
QUIERO TENER EN MIS OJOS
UN POCO DE IMAN,
PARA ATRAERLA HACIA MI
SURCANDO SOBRE EL MAR
QUIERO TODAS LAS NOCHES
PODER ADMIRAR,
LA BELLEZA QUE HAY EN SUS OJOS
COLOR VERDE MAR
Sanmarquinos del autor ALDHER, tomo sus poemas para compartirlo, se encuentra en el anuario de 1968.
martes, 5 de febrero de 2008
DESDE SIDNEY NOS LLEGA UN HERMOSO POEMA DE EDUARDO OWEN PARA TODOS LOS SANMARQUINOS
Queridos SanMarquinos la vena poetica de Eduardo Owen nos llega por este hermoso poema que comparte con nosotros, gracias Profe
ESE-A-ENE
Anoche,
Envueltos en mis sueños,
Me han vuelto a visitar los pasillos,
Rodeados de muros de adobe y paja,
Del viejo edificio del Ese-A-Ene
De la calle San Marcos :
Acurrucadas a ambos lados
Duermen sus sueños las salas,
Llenas con los fantasmas
De muchos rostros
Aún no tocados por la hoja de afeitar,
Gritos de alegría y rabia contenidos,
Textos y cuadernos
Cansados de ser leídos y escritos,
Gritos de profesores cascarrabias,
Lecciones empapadas en cloroformo,
Conversaciones interesantes acerca de la vida,
Aire contaminado por el polvo de tiza
De pizarrón recién borrado,
Deseos de saberlo todo,
Deseos de no querer saber nada,
Unas cuantas iniciales y fechas
Cinceladas con la punta de un compás
En la cara empolvada de los bancos color nube,
(y uno que otro “torpedo” o chicle,
olvidado por su dueño)…
Al fondo,
Más allá del horizonte
Que separa a las salas
Del resto del edificio,
Alejado de todo,
Permanentemente
Tomando el sol Ariqueño
Y respirando su aire puro,
En mis recuerdos
Yace el patio,
(con la vieja campana
mirándolo todo desde su balcón,
sitio de privilegio) :
Cancha de todo deporte,
Su piso poblado de manchas
De sangre y cicatrices jóvenes,
Gotas de sudor juvenil
Con fuerte olor a testosterona,
Y toneladas de pisadas
De zapatillas de gimnasia
(que en aquellos días,
no eran Nike ni Fila)…
En los muros de frontón,
Aún se escuchan impresos
Los gritos entusiasmados,
A veces frustrados,
De gargantas adolescentes,
El ocasional garabato
Susurrado más que gritado,
Y los “Ese-A-Enes” colectivos,
Avivando a su equipo,
Salidos de las graderías…
Los rostros juveniles,
Nunca olvidados,
Aparecen en racimos
(que llamaramos cursos),
Todos sonríen,
Ninguno llora,
Unos pocos ya se marcharon
Junto a su Creador :
Todos visten sus uniformes
Y su orgullo de ser Sanmarquinos,
El escudo brilla en sus pechos,
Con sus ojos elevados
Mirando más allá del allá
Que descansa frente a sus sombras,
Apoyado en sus futuros,
Esperándolos…
Hoy,
Son lo que son,
Ninguno menos que los otros,
Con una sonrisa en el rostro,
Con el corazón bien puesto en el pecho :
El escudo del Ese-A-Ene
Aún brilla en sus miradas…
ESE-A-ENE
Anoche,
Envueltos en mis sueños,
Me han vuelto a visitar los pasillos,
Rodeados de muros de adobe y paja,
Del viejo edificio del Ese-A-Ene
De la calle San Marcos :
Acurrucadas a ambos lados
Duermen sus sueños las salas,
Llenas con los fantasmas
De muchos rostros
Aún no tocados por la hoja de afeitar,
Gritos de alegría y rabia contenidos,
Textos y cuadernos
Cansados de ser leídos y escritos,
Gritos de profesores cascarrabias,
Lecciones empapadas en cloroformo,
Conversaciones interesantes acerca de la vida,
Aire contaminado por el polvo de tiza
De pizarrón recién borrado,
Deseos de saberlo todo,
Deseos de no querer saber nada,
Unas cuantas iniciales y fechas
Cinceladas con la punta de un compás
En la cara empolvada de los bancos color nube,
(y uno que otro “torpedo” o chicle,
olvidado por su dueño)…
Al fondo,
Más allá del horizonte
Que separa a las salas
Del resto del edificio,
Alejado de todo,
Permanentemente
Tomando el sol Ariqueño
Y respirando su aire puro,
En mis recuerdos
Yace el patio,
(con la vieja campana
mirándolo todo desde su balcón,
sitio de privilegio) :
Cancha de todo deporte,
Su piso poblado de manchas
De sangre y cicatrices jóvenes,
Gotas de sudor juvenil
Con fuerte olor a testosterona,
Y toneladas de pisadas
De zapatillas de gimnasia
(que en aquellos días,
no eran Nike ni Fila)…
En los muros de frontón,
Aún se escuchan impresos
Los gritos entusiasmados,
A veces frustrados,
De gargantas adolescentes,
El ocasional garabato
Susurrado más que gritado,
Y los “Ese-A-Enes” colectivos,
Avivando a su equipo,
Salidos de las graderías…
Los rostros juveniles,
Nunca olvidados,
Aparecen en racimos
(que llamaramos cursos),
Todos sonríen,
Ninguno llora,
Unos pocos ya se marcharon
Junto a su Creador :
Todos visten sus uniformes
Y su orgullo de ser Sanmarquinos,
El escudo brilla en sus pechos,
Con sus ojos elevados
Mirando más allá del allá
Que descansa frente a sus sombras,
Apoyado en sus futuros,
Esperándolos…
Hoy,
Son lo que son,
Ninguno menos que los otros,
Con una sonrisa en el rostro,
Con el corazón bien puesto en el pecho :
El escudo del Ese-A-Ene
Aún brilla en sus miradas…
domingo, 27 de enero de 2008
SOÑANDO A AMBOS LADOS DEL OCEANO... - EOP
SOÑANDO A AMBOS LADOS DEL OCÉANO…
La vida,
Después de haberme dejado caer
En la costa oriental del Océano Pacífico,
Donde el sol llora su llanto tempranero en los cerros
Y se ahoga en el mar colgado del horizonte
Cuando la oscuridad de la noche lo alcanza
Después de mucho perseguirlo,
Me regaló un pasaje de ida,
Sin retorno,
A las playas del lado opuesto :
Playas que fueran arrebatadas
De las asoleadas manos de los Aborígenes,
Manos amantes de la naturaleza,
Por una manos blancas,
Que ya llevaban
Tierra ajena y sangre extraña bajo las uñas,
Que en cáscaras de nueces con velas
Llegaran a estas costas,
Desde el norte de sus espaldas,
Hace más de veinte décadas…
Playas en las que sus olas,
Por un poco más de dos siglos,
Emiten sus sordos sonidos
De piedras siendo arrastradas
Y restos de algas marinas fallecidas,
En el idioma de Shakespeare ;
Olas que más de una vez
Han visitado el lado opuesto
De su padre océano,
En busca de las respuestas
A las muchas preguntas sin contestar
Que mi infancia,
Mi niñez
Y mi juventud
Dejaran en aquellas arenas,
Antes de que la vida
Al otro lado del mar me transplantara…
Cuando la vida a Australia me trajo,
Isla, país y continente,
Yo,
En ese entonces
Planta joven e inmadura
Sacada de su macetero de greda chilena,
Fue tan brusco y fuerte el tirón que me dió,
Que,
Después de quedarse con mi tallo,
Con mis hojas y mis flores en la mano,
Dejó hasta el último trozo
De las huesudas manos de mi raíz
Descansando en la tierra dueña del macetero,
Entre la cordillera y el mar
Del Norte Grande de Chile :
Después de más de tres décadas
De vida vivida en inglés,
Han vuelto a crecer raíces,
Esta vez australianas,
En la planta que la vida transplantara
De un lado al otro del mar,
Pero,
Las raíces que quedaron
En el macetero de greda chilena,
En mi país de origen,
Siguieron creciendo y fortaleciéndose :
Ahora mi viejo espíritu
Está viviendo y soñando
A ambos lados del océano
(en español chileno
y en inglés australiano)…
SanMarquinos, compartiendo otro hermoso poema, lleno de sentimientos y amor, enviado por nuestro Eduardo Owen desde la lejana tierra Australiana, disfruten estos versos. gracias Profe.
La vida,
Después de haberme dejado caer
En la costa oriental del Océano Pacífico,
Donde el sol llora su llanto tempranero en los cerros
Y se ahoga en el mar colgado del horizonte
Cuando la oscuridad de la noche lo alcanza
Después de mucho perseguirlo,
Me regaló un pasaje de ida,
Sin retorno,
A las playas del lado opuesto :
Playas que fueran arrebatadas
De las asoleadas manos de los Aborígenes,
Manos amantes de la naturaleza,
Por una manos blancas,
Que ya llevaban
Tierra ajena y sangre extraña bajo las uñas,
Que en cáscaras de nueces con velas
Llegaran a estas costas,
Desde el norte de sus espaldas,
Hace más de veinte décadas…
Playas en las que sus olas,
Por un poco más de dos siglos,
Emiten sus sordos sonidos
De piedras siendo arrastradas
Y restos de algas marinas fallecidas,
En el idioma de Shakespeare ;
Olas que más de una vez
Han visitado el lado opuesto
De su padre océano,
En busca de las respuestas
A las muchas preguntas sin contestar
Que mi infancia,
Mi niñez
Y mi juventud
Dejaran en aquellas arenas,
Antes de que la vida
Al otro lado del mar me transplantara…
Cuando la vida a Australia me trajo,
Isla, país y continente,
Yo,
En ese entonces
Planta joven e inmadura
Sacada de su macetero de greda chilena,
Fue tan brusco y fuerte el tirón que me dió,
Que,
Después de quedarse con mi tallo,
Con mis hojas y mis flores en la mano,
Dejó hasta el último trozo
De las huesudas manos de mi raíz
Descansando en la tierra dueña del macetero,
Entre la cordillera y el mar
Del Norte Grande de Chile :
Después de más de tres décadas
De vida vivida en inglés,
Han vuelto a crecer raíces,
Esta vez australianas,
En la planta que la vida transplantara
De un lado al otro del mar,
Pero,
Las raíces que quedaron
En el macetero de greda chilena,
En mi país de origen,
Siguieron creciendo y fortaleciéndose :
Ahora mi viejo espíritu
Está viviendo y soñando
A ambos lados del océano
(en español chileno
y en inglés australiano)…
SanMarquinos, compartiendo otro hermoso poema, lleno de sentimientos y amor, enviado por nuestro Eduardo Owen desde la lejana tierra Australiana, disfruten estos versos. gracias Profe.
viernes, 25 de enero de 2008
GAVIOTA - de EOP
GAVIOTA
No le robes el azul al cielo,
Gaviota,
Con tu presencia,
Que no eres albatros :
Eres punto,
(ni siquiera punto y coma),
En el mundo de los pájaros…
Eres ropa de plumas mojadas,
Gaviota,
Colgada a secar en la línea del horizonte…
A pesar de tu color
Y tu lugar en el espacio,
Gaviota,
No eres nube :
Sólo eres una rata blanca con alas…
Eres,
Gaviota,
Cien gramos de carne,
Huesos, cartílago y plumas,
Luchando con tus egoistas hermanas
Por sobrevivir,
En una playa, parque o basural…
No te creas mucho,
Gaviota,
No te mires tanto en el espejo :
No eres cóndor,
No eres águila,
Sólo eres
Una de las muchas gaviotas
Que picotean la arena,
Que saltan sus cortos vuelos en las rocas
Huyendo de la espuma de las olas,
Que a veces opacan el cielo con su vuelo…
Escucha, gaviota, te lo repito :
Solamente eres gaviota,
Gaviota!
SanMarquinos, aqui otro aporte artístico de Nuestro Querido Profe. Eduardo Owen.
No le robes el azul al cielo,
Gaviota,
Con tu presencia,
Que no eres albatros :
Eres punto,
(ni siquiera punto y coma),
En el mundo de los pájaros…
Eres ropa de plumas mojadas,
Gaviota,
Colgada a secar en la línea del horizonte…
A pesar de tu color
Y tu lugar en el espacio,
Gaviota,
No eres nube :
Sólo eres una rata blanca con alas…
Eres,
Gaviota,
Cien gramos de carne,
Huesos, cartílago y plumas,
Luchando con tus egoistas hermanas
Por sobrevivir,
En una playa, parque o basural…
No te creas mucho,
Gaviota,
No te mires tanto en el espejo :
No eres cóndor,
No eres águila,
Sólo eres
Una de las muchas gaviotas
Que picotean la arena,
Que saltan sus cortos vuelos en las rocas
Huyendo de la espuma de las olas,
Que a veces opacan el cielo con su vuelo…
Escucha, gaviota, te lo repito :
Solamente eres gaviota,
Gaviota!
SanMarquinos, aqui otro aporte artístico de Nuestro Querido Profe. Eduardo Owen.
miércoles, 23 de enero de 2008
NOSTALGIA-ANOCHE VOLVI AL DESIERTO-EOP
ANOCHE VOLVÍ AL DESIERTO…
Cantan las piedras
Con sus colores
De cobre sin extraer
Y sus dientes
Con pequeñas tapaduras
De oro y plata,
Las acompaña la arena
Con sus finos dedos
Golpeando el suelo suavemente,
Tambor de polvo de tierra,
Música silenciosa del desierto
Para el corazón
Del que no olvida…
El desierto que no conoce
El color verde,
Que nunca ha sentido
Las raíces de una planta
Escarbar sus entrañas,
Que nunca ha visto
Una naranja,
Una pera
O una manzana
Siendo amamantada
Por las ramas de un árbol,
Le da la bienvenida
A un nuevo día…
Las lluvias que por décadas
No han caido,
Siguen sin caer,
Las nubes grises,
Cargadas de agua,
No conocen el camino
Que conduce al
Desierto de Atacama,
En el norte
Del norte de Chile…
El viento montañero frío nocturno,
Lo que de él queda,
Se calienta las manos
En el fuego mañanero
Que el sol ha encendido,
Esperando una oportunidad
Para regresar a las montañas,
Donde la nieve vive en sus picos…
Los espejismos,
Que de lejos nos miran de reojo,
Que no nos permiten acercarnos a ellos,
Brotan de la nada
Para luego caminar sin rumbo
Hacia un horizonte trasparente,
Que nunca logramos ver,
Que se pierde más allá del borde del mundo…
La mañana comienza
A columpiarse en el mediodía,
Trayendo más calor en su mochila,
La tarde,
Aún más calurosa,
Espera sentada un poco más allá
Con carbones encendidos en sus manos…
Los espíritus de las aves de rapiña
Que en aquella parte del mundo
Algun día existieron,
Comienzan a reunirse
Alrededor de los restos
De unos huesos
Que un día,
A comienzos del siglo veinte,
Vivieron en el cuerpo de una mula…
Nuestros ojos perezosos,
Llenos de color arena,
A la distancia divisan
A una familia de alpacas,
Tal vez llamas,
Pastando de memoria
Cerca de unas rocas :
Tan pronto como nos escuchan,
Nos ven y nos huelen,
Le entregan sus cuerpos al viento
Y entre las dunas desaparecen…
Entre duna y duna,
Ocasionalmente,
Asoma su cabeza
Una cruz horizontal de piedras que marchan,
Ordenadamente,
En dos filas que se cruzan en el centro,
Mostrando el lugar donde un día
Alguien no pudo seguir caminando,
El lugar donde alguien tuvo que quedarse
A descansar para siempre
Bajo unas paladas de arena seca de desierto…
El tiempo marca el paso
Sin moverse de su lugar,
Todo en el espacio se detiene:
Las horas duran kilómetros,
Las distancias cubren siglos,
El eco de mi mirada
Lleva y trae de vuelta
Interminablemente
A mis recuerdos,
Como en un remolino…
Anoche,
Recostado en un sueño,
He regresado al desierto
Que tantas veces visité
Con mi inolvidable padre,
Minero incansable,
Cuando yo sólo era un niño…
SanMarquinos, aqui una faceta artistica con nostalgia de Nuestro Querido Profe. Eduardo Owen, para que se emocionen con su hermoso poema.
Cantan las piedras
Con sus colores
De cobre sin extraer
Y sus dientes
Con pequeñas tapaduras
De oro y plata,
Las acompaña la arena
Con sus finos dedos
Golpeando el suelo suavemente,
Tambor de polvo de tierra,
Música silenciosa del desierto
Para el corazón
Del que no olvida…
El desierto que no conoce
El color verde,
Que nunca ha sentido
Las raíces de una planta
Escarbar sus entrañas,
Que nunca ha visto
Una naranja,
Una pera
O una manzana
Siendo amamantada
Por las ramas de un árbol,
Le da la bienvenida
A un nuevo día…
Las lluvias que por décadas
No han caido,
Siguen sin caer,
Las nubes grises,
Cargadas de agua,
No conocen el camino
Que conduce al
Desierto de Atacama,
En el norte
Del norte de Chile…
El viento montañero frío nocturno,
Lo que de él queda,
Se calienta las manos
En el fuego mañanero
Que el sol ha encendido,
Esperando una oportunidad
Para regresar a las montañas,
Donde la nieve vive en sus picos…
Los espejismos,
Que de lejos nos miran de reojo,
Que no nos permiten acercarnos a ellos,
Brotan de la nada
Para luego caminar sin rumbo
Hacia un horizonte trasparente,
Que nunca logramos ver,
Que se pierde más allá del borde del mundo…
La mañana comienza
A columpiarse en el mediodía,
Trayendo más calor en su mochila,
La tarde,
Aún más calurosa,
Espera sentada un poco más allá
Con carbones encendidos en sus manos…
Los espíritus de las aves de rapiña
Que en aquella parte del mundo
Algun día existieron,
Comienzan a reunirse
Alrededor de los restos
De unos huesos
Que un día,
A comienzos del siglo veinte,
Vivieron en el cuerpo de una mula…
Nuestros ojos perezosos,
Llenos de color arena,
A la distancia divisan
A una familia de alpacas,
Tal vez llamas,
Pastando de memoria
Cerca de unas rocas :
Tan pronto como nos escuchan,
Nos ven y nos huelen,
Le entregan sus cuerpos al viento
Y entre las dunas desaparecen…
Entre duna y duna,
Ocasionalmente,
Asoma su cabeza
Una cruz horizontal de piedras que marchan,
Ordenadamente,
En dos filas que se cruzan en el centro,
Mostrando el lugar donde un día
Alguien no pudo seguir caminando,
El lugar donde alguien tuvo que quedarse
A descansar para siempre
Bajo unas paladas de arena seca de desierto…
El tiempo marca el paso
Sin moverse de su lugar,
Todo en el espacio se detiene:
Las horas duran kilómetros,
Las distancias cubren siglos,
El eco de mi mirada
Lleva y trae de vuelta
Interminablemente
A mis recuerdos,
Como en un remolino…
Anoche,
Recostado en un sueño,
He regresado al desierto
Que tantas veces visité
Con mi inolvidable padre,
Minero incansable,
Cuando yo sólo era un niño…
SanMarquinos, aqui una faceta artistica con nostalgia de Nuestro Querido Profe. Eduardo Owen, para que se emocionen con su hermoso poema.
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